Cuidado y mantenimiento de las botas de fútbol

Tratar las botas de fútbol de la manera correcta es la única manera de garantizar que duren mucho tiempo. Una vez que las compras eres responsable de su cuidado y mantenimiento y debes crear hábitos para tenerlas siempre listas para jugar. En primer lugar debes seguir las recomendaciones del fabricante. Sobre todo en lo que respecta al terreno sobre el cual las debes usar y cómo hacer la limpieza. Además es aconsejable seguir los consejos para usar botas de fútbol, que te ayudarán a proteger tus zapatillas y a ti mismo. Cuidar este tipo de zapatillas no solo significa aprender a limpiarlas. Es un tema que va mucho más allá, por eso a continuación te presentamos los cuidados básicos desde el momento que las compras.

Almacenamiento del calzado deportivo

El material de tus botas de fútbol se dañará si no las conservas en condiciones adecuadas. Durante la temporada que más las utilices tienes que cuidar no solo dónde las guardas sino cómo las transportas. Ten un bolso especial para llevar tus botas a los juegos y entrenamientos. Evita llevarlas en el mismo bolso con el resto de la indumentaria. Porque es probable que las olvides y pasen mucho tiempo debajo de un montón de ropa y complementos. Entonces, corres el riesgo de que la bota se deforme por el peso o que el material se dañe si roza con algún objeto abrasivo. Y si la ropa está húmeda, esto también afectará a las zapatillas. Guarda tus botas cuando estén secas. Puedes eliminar la humedad en el exterior con una toalla o dejarlas al aire libre. Mantenlas en lugar libre de humedad y con poca luz, en especial si permanecerán mucho tiempo sin uso. También es recomendable colocar una horma en el interior de la bota. Así conservará su forma original. Por último, no coloques otros zapatos sobre tus botas de fútbol para evitar que se rayen o se deformen.

Cómo limpiar las botas de fútbol de cuero y sintéticas

El método adecuado para limpiar las botas de fútbol dependerá del material con el que estén fabricadas. Como mencionamos, las de materiales sintéticos requieren menos cuidados que las de piel. En general el tratamiento es similar y consiste en eliminar la suciedad que se pega y la humedad. Lo ideal es limpiarlas después de utilizarlas, así evitas que el barro y la suciedad se sequen y se peguen. Antes de quitártelas afloja los cordones y será más fácil deslizar el pie hacia fuera, sin forzar la bota. De lo contrario puedes dañar el material con el tiempo y rasgar las costuras. Comienza la limpieza por las suelas. Sacude las botas y pasa un cepillo suave por las suelas para eliminar el barro y el césped que se haya pegado. Luego, sumerge el cepillo en una solución de agua y jabón y frótalo de nuevo sobre la suela. Para los lados puedes utilizar un cepillo de dientes. Después de despegar todo el barro toma una toalla de papel, humedécela en la misma solución y pásala por la suela. Limpia el área entre los tacos y retira toda la suciedad con la servilleta. Al terminar limpia los cordones, retíralos de la bota, sumérgelos en el agua jabonosa por unos minutos y luego frota con el cepillo. Ponlos a secar en un lugar donde no le den rayos del sol para evitar que se decoloren. Hecho esto, pasa a limpiar la parte superior de tus botas de fútbol. Aquí es donde tienes que prestar más atención al material.

Botas de materiales sintéticos

Lo principal con este tipo de botas es mantenerlas lejos de la humedad y cuidar que no pierdan su forma. Con una esponja o un cepillo de dientes suave frota la bota para eliminar la suciedad. Termina de limpiar con un paño suave. Si no tiene restos de barro y solo está húmeda, entonces seca la superficie con un paño suave. Para eliminar la humedad en el interior de la bota coloca papel periódico, este se encargará de absorber el agua y el sudor que pueda tener. Deja el papel un par de horas o toda la noche si ha llovido durante el juego. Si es necesario cambia el papel hasta que salga seco. El mayor riesgo de dejar las botas húmedas es que el material se pudra, además produce malos olores. Otra manera de secarlas es dejarlas al aire libre, donde no les pegue el sol. Pero no las coloques en una fuente de calor directa, como los radiadores. Una vez que estén secas, coloca una horma de zapatos en el interior y guárdalas. Si no tienes hormas, también puedes utilizar papel periódico para rellenar el interior.

Botas de materiales naturales

Con las botas de cuero hay cuidados adicionales que debes aplicar. Lo primero que debes hacer es esperar que se seque. Aplica cualquiera de los métodos que te mencionamos en el apartado anterior. Luego de que esté seca retira el polvo y la suciedad con un cepillo suave. Si acumuló mucho barro y césped, pasa un paño húmedo y espera de nuevo que seque la bota. Después tienes que nutrir la bota con grasa de caballo. Esto permitirá mejorar la suavidad y la flexibilidad de la zapatilla, a la vez que la impermeabiliza. Por esta razón la bota debe estar seca por dentro también. Si aplicas la grasa con la zapatilla húmeda por dentro, puede producir mal olor y hongos. Aplica solo la cantidad suficiente de grasa, no la uses en exceso.

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